La limpieza periódica de las hojas secas, enfermas o dañadas es una medida sanitaria básica que mantiene a nuestros cultivos sanos y productivos.
Por qué realizar esta labor
Las hojas muertas o moribundas no realizan la fotosíntesis, pero la planta sigue gastando energía vital intentando mantenerlas. Además, estas hojas en descomposición, especialmente las que tocan el suelo, son el caldo de cultivo perfecto para esporas de hongos y refugio para plagas.
Realiza los cortes limpios con unas tijeras desinfectadas, siempre respetando el tallo principal.
