Aporcar consiste en acumular tierra en la base del tallo de la planta, formando un pequeño montículo a su alrededor. Esta técnica ancestral es especialmente útil en cultivos como patatas, tomates, maíz o puerros.
Ventajas del aporcado
- Fomento del sistema radicular: Promueve la aparición de raíces adventicias en el tallo enterrado, lo que fortalece el anclaje y la absorción de nutrientes.
- Protección: En el caso de tubérculos (como la patata), evita que queden expuestos a la luz solar y se vuelvan verdes y tóxicos (solanina).
- Mejora del drenaje: Al elevar la zona de la raíz, previene el encharcamiento directo en la base de la planta, reduciendo el riesgo de pudrición.
