El acolchado, también conocido como mulching, consiste en cubrir el suelo alrededor de las plantas con una capa de material orgánico o inorgánico. Esta labor es una de las prácticas más recomendadas en la agricultura ecológica por sus múltiples beneficios, tanto para el suelo como para la planta.
Beneficios Principales
- Retención de humedad: Evita la evaporación directa del agua del suelo, reduciendo la necesidad de riego constante.
- Control de malas hierbas: Al bloquear la luz solar, impide la germinación de semillas no deseadas que compiten por nutrientes.
- Regulación térmica: Protege las raíces de cambios bruscos de temperatura, manteniendo el suelo fresco en verano y cálido en invierno.
