Gusanos de alambre
Fitosanidad vegetal - Diagnóstico, síntomas y tratamiento ecológico

Descripción y Síntomas
Los gusanos de alambre (Agriotes lineatus, Agriotes obscurus o Agriotes sputator) son unos gusanos de color amarillo muy brillante que se alimentan de la materia orgánica en descomposición y atacan las raíces y los tallos subterráneos de numerosas plantas, sobre todo las recién trasplantadas, creando numerosas bajas en los trasplantes de tomateras y pimientos; también atacan a las patatas, al maíz, los fresales, las zanahorias y otras hortalizas. Su presencia es abundante en terrenos cálidos y en los que se ha incorporado materia orgánica fresca como abonos verdes o estiércoles.
[caption id="attachment_25034" align="aligncenter" width="892"] Trampa para el gusano de alambre[/caption]
Cómo prevenir:
Si tenemos un hurto propenso a los gusanos de alambre procuraremos sembrar o trasplantar dejando pasar más de un mes desde la incorporación de materia orgánica fresca al suelo. Entre tanto daremos varias pasadas de cultivador o removeremos la tierra del bancal con la horca de doble mango, a fin de acelerar el proceso de descomposición.
Algunos agricultores sueltan las gallinas para que rebusquen en las parcelas recién labradas. No es un sistema efectivo al cien por cien pero algo ayuda.
Cómo combatir:
No parece haber sistemas o productos no tóxicos que puedan emplearse en la agricultura ecológica para combatir los gusanos de alambre eficazmente.
Podemos realizar un control manual mediante el uso de las trampas, que consisten en enterrar cada varias plantas trasplantadas, rodajas de zanahoria o de patata de unos 2 cm de grosor. A los gusanos de alambre les encanta la pulpa de la zanahoria y aunque su piel externa contiene sustancias insectífugas poco apetecibles para los gusanos, su núcleo carnoso es una apetitosa diana en donde se clavarán a comer. Tan solo habrá que repasar periódicamente la trampas, levantándolas y arrancando los gusanos para darlos a las gallinas. No resultan fáciles de aplastar, por lo que es mejor partirlos en dos o quemarlos.







